jueves, 1 de octubre de 2015

Carta a mi querido amigo, "tu naturaleza es ser feliz"

Querido amigo:

¡No seas impaciente!  Enseguida, te cuento cómo es que la abundancia tiene polaridades.  Verás, en cierta forma, todos tenemos abundancia en nuestras vidas.  Sí, oíste bien, TODOS.  Lo interesante del asunto es identificar cuál es nuestra abundancia positiva y sobretodo cuál la negativa.

Por ejemplo: ¿Recuerdas a mi tía Lourdes?  Ella tiene mucha abundancia en cosas materiales, ya que obtiene buen dinero por el alquiler de propiedades que recibió en herencia; sin embargo, este dinero se hace humo, prácticamente, de inmediato.  El punto es que, no hay día que no se queje que “no tiene dinero”, que “la plata no alcanza”, etc.; es decir, es abundante, también, en quejas y reclamos.  Esta situación crea su desbalance.

Una vez que hemos identificado nuestra abundancia negativa es más sencillo trabajarla y equilibrarla.  Y te preguntarás, ¿cómo la equilibras?  Es muy fácil, simplemente, te levantas agradeciendo por todo lo que tienes en esta vida “lo bueno y lo malo” y cuanto más detallado mejor, es decir, trasmutas las quejas y reclamos por gratitud.  De esta forma, el universo te reciprocará en abundancia positiva.

Luego de equilibrar nuestra abundancia, podemos disfrutar plenamente de la vida.  Este sería el tercer medio para alcanzar la felicidad, ¿recuerdas que te lo comenté hace un par de semanas?  Te mencioné que los medios para obtener la felicidad sostenible en esta vida, según los vedas, eran “dharma”, “artha”, “kama” y “moksha”.

Bueno pues, con relación a “kama”, el disfrute al que llegamos después de realizar “dharma” y "artha", es decir, propósito y abundancia; igualmente, existe un paradigma y es que si uno no llega a disfrutar de la vida plenamente; vive su vida de manera frustrada, amargada y dominado por la ira.

Entonces, ¿cómo sabes cuando alguien es pleno?  Es muy sencillo, solo detente y observa si la persona es pacífica, fluye libremente por la vida sin ataduras ni apegos y siempre está dispuesta a compartir lo que tiene.  Esto lo puede hacer cualquier persona que tome la decisión de sentirse plena consigo misma porque; por lo general, condicionamos esta decisión a algo externo.  Por tal motivo, la elección óptima sería decidir ser pleno y vivir la vida desde esa perspectiva.

Finalmente, el cuarto y último medio para alcanzar la felicidad es "moksha", que significa liberación o trascendencia e implica ser capaz de “reconocer tu esencia”.  Esto significa que, reconoces que eres un ser espiritual que, trasciende a las miserias propias de este mundo (nacimiento, enfermedad, vejez y muerte), a las ocasionadas por cuerpo, mente y otras entidades vivientes (dolor y ansiedad) y a las incomodidades causadas por la naturaleza.

Ahora que conocemos estas herramientas, podemos empezar a analizarnos como individuos que formamos parte de una sociedad y, por qué no, expandir este conocimiento a otras personas, para que puedan, igualmente, alcanzar la ansiada felicidad.

Bueno querido amigo, nos vemos el próximo jueves y por favor, no te olvides del chocolate caliente, para el alma.  Así motivas a mi corazón a hablar de un tema que me encanta… el amor incondicional.



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