Querido amigo:
¡No seas impaciente! Enseguida, te cuento cómo es que la abundancia
tiene polaridades. Verás, en cierta
forma, todos tenemos abundancia en nuestras vidas. Sí, oíste bien, TODOS. Lo interesante del asunto es identificar cuál
es nuestra abundancia positiva y sobretodo cuál la negativa.
Por ejemplo: ¿Recuerdas a mi tía
Lourdes? Ella tiene mucha abundancia en
cosas materiales, ya que obtiene buen dinero por el alquiler de propiedades que
recibió en herencia; sin embargo, este dinero se hace humo, prácticamente, de
inmediato. El punto es que, no hay día
que no se queje que “no tiene dinero”, que “la plata no alcanza”, etc.; es
decir, es abundante, también, en quejas y reclamos. Esta situación crea su desbalance.
Una vez que hemos identificado
nuestra abundancia negativa es más sencillo trabajarla y equilibrarla. Y te preguntarás, ¿cómo la equilibras? Es muy fácil, simplemente, te levantas
agradeciendo por todo lo que tienes en esta vida “lo bueno y lo malo” y cuanto más
detallado mejor, es decir, trasmutas las quejas y reclamos por gratitud. De esta forma, el universo te reciprocará en
abundancia positiva.
Luego de equilibrar nuestra
abundancia, podemos disfrutar plenamente de la vida. Este sería el tercer medio para alcanzar la
felicidad, ¿recuerdas que te lo comenté hace un par de semanas? Te mencioné que los medios para obtener la
felicidad sostenible en esta vida, según los vedas, eran “dharma”, “artha”, “kama”
y “moksha”.
Bueno pues, con relación a “kama”,
el disfrute al que llegamos después de realizar “dharma” y "artha", es decir,
propósito y abundancia; igualmente, existe un paradigma y es que si uno no
llega a disfrutar de la vida plenamente; vive su vida de manera frustrada,
amargada y dominado por la ira.
Entonces, ¿cómo sabes cuando
alguien es pleno? Es muy sencillo, solo
detente y observa si la persona es pacífica, fluye libremente por la vida sin
ataduras ni apegos y siempre está dispuesta a compartir lo que tiene. Esto lo puede hacer cualquier persona que
tome la decisión de sentirse plena consigo misma porque; por lo general,
condicionamos esta decisión a algo externo.
Por tal motivo, la elección óptima sería decidir ser pleno y vivir la
vida desde esa perspectiva.
Finalmente, el cuarto y último
medio para alcanzar la felicidad es "moksha", que significa liberación o
trascendencia e implica ser capaz de “reconocer tu esencia”. Esto significa que, reconoces que eres un ser
espiritual que, trasciende a las miserias propias de este mundo (nacimiento,
enfermedad, vejez y muerte), a las ocasionadas por cuerpo, mente y otras
entidades vivientes (dolor y ansiedad) y a las incomodidades causadas por la
naturaleza.
Ahora que conocemos estas
herramientas, podemos empezar a analizarnos como individuos que formamos parte
de una sociedad y, por qué no, expandir este conocimiento a otras personas,
para que puedan, igualmente, alcanzar la ansiada felicidad.
Bueno querido amigo, nos vemos el próximo jueves
y por favor, no te olvides del chocolate caliente, para el alma. Así motivas a mi corazón a hablar de un tema
que me encanta… el amor incondicional.

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