jueves, 29 de octubre de 2015

Carta a mi querido amigo, "PERDONAR es un negocio redondo"

Querido amigo:

¡No sabes lo que me pasó hace unos minutos viniendo para acá!  Bueno, tú sabes cómo es el tráfico en Lima...  Estaba manejando tranquila, para llegar a nuestro lugar de encuentro, en mi carril y a una velocidad prudente; de pronto, un auto me cerró acelerando, literalmente, en plena esquina.  En ese momento me sentí tan ofuscada que, impulsivamente, aceleré más y me puse delante de él, en el medio de la pista, manejando muy lento.  Al final, cada cual siguió su ruta, como si nada; sin embargo, noté que esa reacción causó un efecto en mi cuerpo físico: mi corazón se aceleró y estaba temblando.  Hace mucho que una situación cotidiana como esta no me hacía salir de mi centro.

Entonces, me tranquilicé y, no sé por qué, la palabra perdón empezó a resonar en mi mente.  Casualmente, hace unos días leía que "el perdón es algo curioso; calienta el corazón y enfría la picadura". Practicarlo no es fácil para la mayoría de nosotros, ya que cada vez que nos sentimos lastimados, nos queda una sensación de herida, ira y venganza.  Nos cuesta restarle importancia a una herida que alguien nos infringió; sin embargo, “el perdón no es olvido, es simplemente soltar la herida. No es algo que damos a otros sino a nosotros mismos", decía el texto que leí.

De otra parte, perdonar nos permite disfrutar de una vida plena y nos hace ser mejores personas.  Significa entender que nosotros decidimos el grado en que nos afectan situaciones o personas y analizar las razones por las cuales reaccionamos de determinado modo, es decir, con ira, soberbia, enojo, etc.  Asimismo, perdonar a los demás es importante, pero perdonarnos a nosotros mismos nos ayuda a liberar, para poder transitar por la vida más livianos y con menos obstáculos, a fin de conseguir nuestras metas, objetivos y proyectos.

Por otro lado, el único beneficiario de perdonar es uno mismo, ya que cuando uno guarda odio, ira, resentimientos, rencor, dolor y enojo hacia los demás; atrae depresión, frustración y bloqueo en su vida. Igualmente, cuando esas emociones negativas se vuelven una constante, se pueden transformar en enfermedades. Asimismo, es importante recordar que lo que nos afecta a nosotros, repercute en nuestro entorno: trabajo, familia, amigos, etc. Cuando sanas esas heridas, eres libre para vivir el presente, dejando totalmente el pasado atrás. 

Científicamente, está demostrado que cuando uno perdona se beneficia con: niveles de estrés más bajos, un corazón sano, disminución del dolor, reducción de la presión arterial y extensión de la vida.  Por lo tanto, “PERDONAR ES NEGOCIO REDONDO”.

Existen muchas formas de trabajar el perdón.  Particularmente, yo utilizo una visualización muy sencilla, es un “taller del perdón” que hace muchos años me hizo llegar mi amiga Inés. Me gusta porque no es necesario que las personas estén físicamente, para llevarlo a cabo.  Hoy quisiera dártela a ti.  Y es como sigue:


Visualiza a la persona con la cual tienes algún sentimiento negativo y/o problema no resuelto… Imagínala parada frente a ti.  Ahora, tú empieza diciendo, YO……………, te perdono a TI……………….. por todo lo que tú me has hecho, por todo lo que tú dijiste de mí, por la forma como me heriste, etc. (decir los motivos del pleito o distanciamiento).  Por todo….YO TE PERDONO, YO TE PERDONO, YO TE PERDONO (3 veces)
Ahora, la otra persona hace lo mismo, mirándote a los ojos y diciendo su parte.  Acuérdate que no hay pelea de a uno, siempre cada implicado tiene su versión.  Visualízate abrazando a la otra persona, debe ser un abrazo de corazón.  Imagínate que una luz color violeta, que es el color de la transmutación, sale de sus corazones y los cubre  por un momento.  Esta luz se convierte en rosado, que es el color del amor y los envuelve completamente.  Sostén por unos momentos esa imagen.  Finalmente, ambos se separan y le vuelves a decir:  YO………….., te perdono a TI……………., te deseo que seas feliz y te dejo libre.  La otra persona hará su parte diciendo lo mismo.

Después de hacer este taller el tiempo necesario, esta persona sentirá la diferencia en sus sentimientos hacia ti, al igual que tú.  Puede que vivan en otro país, en otro continente, incluso puede ser que la otra persona ya no esté viva, pero no tendrás ningún sentimiento de odio hacia esa persona.  Puede ser que esta persona desaparezca de tu vida, o puedes tener un enfrentamiento con ella que resuelva el problema.

Este taller se debe realizar 2 ó 3 veces al día.  Sólo te tomará unos minutos. Debes hacerlo por una semana, pero irás notando la diferencia en el momento de abrazar a la otra persona, conforme pasan los días tu abrazo será sincero y te sentirás libre.  En ese momento sabrás que el taller del perdón dio resultado.

Bueno, mi amigo, la verdad, esta reunión ha sido una catarsis para mí hoy y te agradezco mucho por estar siempre allí dispuesto a escucharme.  Espero que la próxima reunión no tenga tanto percance…

No hay comentarios:

Publicar un comentario