Querido amigo:
Hoy quería contarte que, para variar, tuve una
experiencia de aquellas hace algunos días.
Como tú bien sabes, me apasionan los temas relacionados a salud,
bienestar, espiritualidad, etc. y la semana pasada me llegó un correo de mi
alma mater, invitando a los profesores a participar de una video conferencia
con un Lama budista, reconocido a nivel mundial, que iba a hacer una meditación
desde Atlanta e iban a hablar otros ponentes de similar calibre. Esto me llamó la atención por varios
motivos. En primer lugar, era mi
universidad, la primera en Perú que había tomado la iniciativa de iniciar a sus
profesores en la meditación, cosa que considero por demás brillante. Asimismo, sabía que este Lama budista era
auspiciado por Google, para brindar sus seminarios alrededor del mundo; así que
debía ser más que bueno.
Anteriormente, había leído que en algunos países desarrollados,
prestigiosas empresas han implementado la meditación 15 minutos antes de
realizar reuniones de directorio e incluso como un “break” durante las horas de
trabajo, para los operarios.
De tal manera que, decidí asistir y ver de qué se
trataba. Al conversar con el director de
bienestar de la universidad, me comentó que este Lama se había contactado hacía
un año atrás e hizo una presentación de una hora. La universidad quedó encantada y han decidido
traerlo el próximo año (2016). Vale
decir que, yo practico la meditación desde hace algún tiempo y lo hago de
diversas formas (yoga, zen, Gassho, mantras, etc.); sin embargo, esta fue una
experiencia diferente.
Por tal motivo, me animé a ahondar un poco más allá de
mi propia experiencia y compartir información que podría ser interesante para
personas que tienen interés y/o han decidido mirar hacia adentro de su propio
ser. En esta oportunidad, no me voy a
centrar en los beneficios de la meditación ni en las variedades que existen,
que son muchas, porque es información que, fácilmente, se puede bajar de
internet, ya digerida. Me voy a enfocar, más bien, en
lo que es la meditación, vista desde diversos ángulos.
Al investigar el tema, pude descubrir que la
meditación se define como una gran variedad de adjetivos, es decir, tiene
varias aristas. En primer lugar, la meditación es lúdica, ya que se debe
tomar como algo divertido; de tal manera, que la mente no la destruya. Si la tomas así, ésta se desarrollará
increíblemente y aprenderás a gozar de la vida, lo que significa “camino hacia
Dios”. Asimismo, la meditación es creativa,
es decir, uno debe mantenerse alerta y no escuchar a la mente. Es importante considerar que, cuando uno
tiene dos alternativas, es mejor optar por la más difícil, la que requiera
mayor conocimiento. Se recomienda ser
menos eficiente y más creativo.
Igualmente, la meditación es naturaleza, lo que significa que
donde termina la mente, comienza la meditación; ya que la meditación es tu
naturaleza. No se adquiere, solo se
recuerda. La meditación eres tú, es tu
ser. De otra parte, la meditación es inacción. El truco está en permanecer libre de
ocupaciones, es en ese momento que la energía se desplaza hacia el centro. Ocurre al revés cuando haces algo, la energía
se desplaza hacia afuera. También, la
meditación es silencio. En resumen, la
mente implica palabras; el yo, silencio.
Y es el silencio una cualidad tuya intrínseca.
Cabe mencionar que, existen más adjetivos para
describir lo que es meditación a profundidad como, por ejemplo: testigo, dar un
salto, científica, experimento, paso, reminiscencia, sensibilidad, crecer, no
escapista, un don, claridad, vacío, inteligencia, purificación, florecimiento,
tomar conciencia, diversión, comprensión, encanto, relajación, frialdad,
unidad, recreación, descanso, ser el amo, intervalo, presente, acontecimiento, transformación,
volver a casa, vivir alegremente.
Si tuvieras interés en conocer cómo es que estos
adjetivos definen lo que es meditación, envía una solicitud por esta vía, que
con gusto se ampliará la información.

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